Importancia de los Valores
Los valores sirven como guía para las decisiones y comportamientos que se toman dentro de la empresa. Reflejan la filosofía, la identidad colectiva e individual y su cultura organizacional. A su vez, representan el enfoque y las metas que la mantienen activa en el mercado. Su objetivo principal es generar conductas acordes con lo propuesto para tomar conciencia de los comportamientos a seguir para contribuir a la visión.
Los valores fundamentales se convierten en la fuerza vital de la identidad de la empresa. Analizamos las acciones de nuestros empleados basándonos en estos valores. Así es como construimos una cultura organizacional exitosa.
Los valores de la empresa generan un mensaje impactante y difícil de olvidar sobre quiénes somos y cómo actuamos. Este mensaje se difunde de manera digerible, clara e impresionante. Es por ello que cada una de las acciones de nuestros colaboradores debe estar respaldada por los valores que la empresa promueve.
Valores para Practicar y Fomentar
Nuestra empresa se compromete a servir a nuestros clientes y a la comunidad global bajo los siguientes valores:
Respeto
El respeto debe entenderse como una consideración hacia los demás, sin la cual la convivencia en bienestar es imposible. Es también el intento de no causar daño a personas o cosas basado en una tolerancia aceptada tácita o expresamente. La convivencia irrespetuosa y el trato carente de respeto son desagradables y fuente de malas experiencias que rompen y desgarran las relaciones. Implica reconocer en uno mismo y en los demás los derechos y obligaciones.
El respeto en el lugar de trabajo crea un ambiente de seguridad y cordialidad. Permite aceptar las limitaciones de los demás y reconocer sus virtudes; evita ofensas e ironías y no permite que la violencia o el abuso se conviertan en el medio para imponer criterios.
Puntualidad
Debemos respetar a nuestros colegas, asociados y amigos en cualquier evento, cita o reunión, dándoles importancia y, finalmente, recurriendo a alarmas, agendas, recordatorios, entre otros. No solo debemos ser puntuales en el tiempo; el término puntualidad puede utilizarse como sinónimo de: formalidad, exactitud, precisión, regularidad, entre otros.
La puntualidad como valor es la disciplina de estar a tiempo para cumplir con las obligaciones. A su vez, una persona puntual demuestra ser organizada y responsable, cualidades ambas importantes para un trabajo.
Etica
Adherirse a la ética y al cumplimiento en nuestras relaciones comerciales y en la toma de decisiones ayuda a construir nuestra cultura y reputación. Al alinear nuestras prácticas comerciales con un conjunto de principios básicos, promovemos una cultura de ética y cumplimiento basada en la confianza y donde podemos alcanzar el éxito.
Lograr la confiabilidad a través de la ética implica ser transparentes y honestos en todas las acciones y comunicaciones. Ser digno de confianza puede tener un impacto positivo tanto interna como externamente.
Si actuamos éticamente, mantenemos a la empresa funcionando dentro de los límites de la ley, generando confianza interna y externa; también seremos atractivos para inversores y accionistas, lo cual es beneficioso para los empleados y las operaciones de la empresa. Asimismo, podremos atraer a los mejores talentos que respalden nuestras operaciones.
Coherencia
El mundo de los negocios nos exige adaptar nuestros sistemas y estructuras basándonos en la flexibilidad, agilidad y velocidad para no perder competitividad. Podemos lograrlo aplicando mecanismos de gestión coherentes que apunten hacia la sostenibilidad de la organización.
Poner en marcha un plan de alineación empresarial representa un desafío para nuestros accionistas, gerentes y supervisores de área. Sin embargo, una vez que se consolidan la cohesión y la coherencia dentro del equipo organizacional, es posible responder con mayor rapidez y flexibilidad a las demandas graduales del mercado y los clientes.
Ser coherentes permitirá el crecimiento intelectual del capital humano, mejorando la relación de la organización y su empleabilidad. Del mismo modo, la coherencia con los miembros de nuestra red de valor nos permitirá responder de manera rápida y efectiva a nuestros proveedores y distribuidores, al mercado y a los consumidores, mejorando la satisfacción de estos últimos.
La coherencia facilitará el posicionamiento de la empresa gracias a una visión compartida que garantiza resultados y potencia las proyecciones de crecimiento fuera de nuestras fronteras.
Diligencia
Si queremos demostrar profesionalismo y confiabilidad, debemos ser diligentes en nuestras acciones y diálogos con nuestras partes interesadas. Nuestra reputación será difundida, reconocida y aceptada con la misma diligencia con la que atendemos lo requerido por nuestros clientes y proveedores.
El trabajo diligente siempre abrirá puertas, no solo por la reputación, sino con la evidencia de una vida activa, responsable y dedicada a los resultados. Si pretendemos ser líderes en el mercado, hagamos de la diligencia una disciplina organizacional y, al mismo tiempo, una cultura de trabajo.
Transparencia
La transparencia en nuestra empresa es sinónimo de honestidad, de no tener nada que ocultar a nuestros clientes, proveedores y colaboradores, quienes prefieren interactuar con empresas honestas y consistentes.
A través de la transparencia, la empresa permite que la sociedad sepa cómo actúa, abriendo el camino a posibles críticas o juicios de valor. El camino hacia la transparencia es la comunicación, por lo que el sistema de comunicación de la empresa debe fortalecerse tanto interna como externamente. La comunicación es la cura contra las incertidumbres de quienes trabajan con y para la empresa, ayudando a crear un ambiente de trabajo cómodo.
A través de la transparencia: mejoramos la competitividad, mejoramos las relaciones con clientes y proveedores, favorecemos la estabilidad de la empresa, se promueve el cumplimiento normativo en todos los niveles y atraemos y retenemos el talento humano.
Adaptabilidad
La capacidad de responder con flexibilidad a los cambios que ocurren en el entorno y adaptarse fácilmente a las nuevas realidades nos permitirá adoptar el uso de nuevas tecnologías. La adaptación cultural o social, orientada a trabajar con personas de múltiples orígenes y trayectorias profesionales, es de gran importancia para ser una empresa tolerante e inclusiva. La digitalización masiva y la globalización hacen que la adaptabilidad sea esencial en nuestros espacios de trabajo.
Al ser altamente adaptables, demostramos como empresa que poseemos cualidades importantes que el mercado busca en un socio estratégico, tales como: actitud positiva, escucha activa, capacidad de resolución de problemas y flexibilidad para encontrar soluciones que satisfagan las necesidades del mercado.
Solo aquellas empresas que puedan adaptarse a las características del entorno podrán sobrevivir en el mercado.
Libertad
La libertad implica un mayor desarrollo económico y social en una economía determinada. No es coincidencia que los países más industrializados tengan los índices más altos de libertad y que aquellos que se han industrializado rápidamente hayan provocado el cambio abriendo sus mercados.
La libertad es un derecho sagrado e imprescriptible que poseen todos los seres humanos. Es la facultad de obrar según la propia voluntad, respetando la ley y los derechos de los demás. La libertad de opinión significa que cada persona es libre de tener una opinión o un juicio, de acuerdo con sus emociones, capacidades reflexivas y conocimientos.
En nuestra empresa, todos los colaboradores deben entender que podemos disfrutar plenamente del derecho que se nos otorga de poder expresar nuestras creencias y opiniones sin temor a ser discriminados o sancionados. Preferimos contar una historia con una opinión sincera que con una mentira oculta. Y, en muchos casos, las opiniones sin filtros dan lugar a las ideas más brillantes en el entorno empresarial y laboral.
Honestidad
Nuestros empleados actúan correctamente, cumpliendo con su deber y de acuerdo con la moral, respetando la propiedad ajena, la transparencia y los negocios. Al ser honestos, podemos demostrar que somos personas dignas de confianza, libres de mentiras y malas intenciones; es una de las cualidades más valoradas por nosotros. Cuando somos honestos, nuestros clientes saben que nuestras intenciones son buenas, que no buscamos un beneficio malicioso y que no haremos nada que pueda perjudicarlos. En última instancia, la honestidad transmite confianza. La integridad de nuestras acciones se basa en la honestidad con la que actuamos.
Colaboración
Trabajar en equipo divide el trabajo y multiplica los resultados. Actuando juntos, lograremos el éxito tan anhelado, tanto profesional como personalmente. La colaboración desarrolla esas habilidades blandas que normalmente no hemos cultivado y que nos impiden alcanzar el reconocimiento profesional. Para alcanzar las metas más altas, necesitaremos necesariamente la colaboración de todos nuestros equipos de trabajo. Colaborando, seremos más poderosos y difíciles de vencer. Para actuar como un equipo, debemos integrarnos a los propósitos del grupo y actuar de cierta manera para ser más precisos y lograr nuestros objetivos.
Innovación
El valor de la innovación no reside en evitar que nos copien, sino en lograr que todos quieran copiarnos. Nuestros colaboradores deben innovar para resolver los problemas de hoy sin usar las mismas soluciones de ayer. De esta manera, podemos ver oportunidades donde otros solo ven desánimo.
Excelencia
Apostar por la excelencia en el trabajo es una de las mejores formas de disfrutarlo. Una actitud laboral alineada con esta aspiración no solo permite obtener buenos resultados, sino que también es enriquecedora para quienes la mantienen, en lo personal y en lo profesional. En cada tarea que realizamos se nos presenta la opción de adoptar esta actitud. Nuestras destrezas, habilidades, recursos o la información que poseemos pueden ser limitaciones, pero también es habitual que tengamos un buen margen de acción. Aquí, sobre todo, entran en juego la pasión y el compromiso. Alcanzar el reconocimiento a través de la excelencia es la forma más noble de encontrarlo.